Al realizar la planificación de una campaña de marketing online, uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos es el de saber interpretar la medición de las diferentes herramientas que utilizamos en el proceso y descubrir cuál es la discrepancia qué podemos llegar a encontrar entre ellas.

Una pregunta recurrente dentro del sector es si es mejor hacer uso de una herramienta de analítica web como Google Analytics o de un Adserver.  La respuesta es que depende de lo que se quiera obtener, siendo la convivencia de ambas lo ideal para ampliar la visión de nuestras campañas pero teniendo clara la utilidad y alcance de cada una.

Pero si medimos con las dos, ¿son reales los datos obtenidos?, ¿es normal que haya discrepancia de datos?

Google Analytics es una herramienta de analítica web que mide el tráfico que recibe un sitio web determinado y a la vez, analiza el comportamiento del usuario según las acciones que realiza en sus visitas para conocer los canales por donde ha llegado.

Un Adserver, como Weborama, Tradedouble, Adform, etc…, mide el impacto de una campaña publicitaria desde el momento en que es emitida por un soporte (impresión) permitiendo analizar y dar seguimiento al cómo esa campaña impacta en el usuario y, valorar si ha sido lo suficientemente efectiva como para considerarla exitosa, lo que nos permite mejorarla para acercarnos a conseguir los resultados que nos hemos marcado como objetivo. Se puede decir que es una herramienta que optimiza los recursos publicitarios facilitando la inversión de los anunciantes.

Se trata de dos herramientas diferentes que miden de forma distinta. Mientras que Google Analytics contabiliza sesiones, un Adserver mide la actividad post impresión de una campaña y contabiliza también los clicks además de las impresiones servidas. Esto significa que si medimos con ambas, el resultado será complementario pero nunca va a ser el mismo. Por ejemplo, si un usuario es impactado por dos anuncios de una misma campaña y clicka en cada uno de ellos pero en ninguna de las dos ocasiones deja cargar la página a la que estos anuncios redirigían, a la hora de contabilizar nos encontraremos con que tendremos 2 clicks en el adserver mientras que en Google Analytics no tendremos resultados.

En resumen, podremos afirmar que la razón principal de la diferencia numérica entre los resultados obtenidos por cada una de las herramientas es la distinta forma de atribuir que tienen.

¿Cómo podemos resolver este “problema”?

Lo primero es tener claro que el problema al que nos enfrentamos es el desconocimiento del uso  de cada una de las herramientas, su funcionamiento, sus ventajas y desventajas. Lo ideal es, ante la duda, formar al cliente haciéndole ver la importancia de su utilización y compatibilidad, dando valor a lo enriquecedor que puede ser para sus campañas el seguimiento y análisis de ambas plataformas de cara a optimizar sus inversiones.

La solución por tanto, pasa más por conocer todo lo que nos aportan las herramientas de analítica por un lado, y adservers por otro, más que tratar de alcanzar una irreal igualdad entre los datos que nos reportan ambas.

Como veis, ambas mediciones son complementarias y nos ayudan a sacar conclusiones de nuestras campañas dándonos mayor amplitud de visión de las mismas.

Y tú… ¿consideras que esta discrepancia de datos ayuda a conocer mejor nuestras cuentas o puede realmente ayudar a confundir en su análisis y retrasar su progresión?

 

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