En estos últimos 25 años son innumerables los cambios tecnológicos que hemos visto pero hay algo que sigue inmutable desde 1996, y eso en tecnología es algo raro y a la vez un poco preocupante.

Hablamos del protocolo HTTP que nos permite la transferencia de archivos entre un navegador (el cliente) y un servidor web localizado y centralizado en algún centro de datos de alguna parte del mundo. Este sistema que empezó a usarse en un internet con miles de webs, sigue vigente hoy en día en la web actual, la web de youtube, Netflix y Twitch, la web del 5G y la hiperconectividad, la web del big data… ¿Es posible que necesitemos un cambio? ¿Hay una alternativa mejor?

Sí, esta alternativa se llama IPFS y es uno de los posibles candidatos al cambio.

¿Qué es IPFS y qué ventajas aporta?

IPFS (Protocolo de archivos Interplanetarios) es un un sistema de archivos distribuido que garantiza disponibilidad permanente basándose en tecnología P2P y Blockchain.

Cuando creamos un archivo IPFS no lo guardamos en un servidor como haríamos con el HTTP, si no que se encripta, se le asigna un hashs y se distribuye en multitud de nodos. De esta manera, cuando queremos acceder a ese contenido, no buscamos en una dirección IP donde está almacenado ese contenido, sino que la petición se hace del contenido en sí mismo, entre los nodos más cercanos.

Ventajas:

  • Descentralización. Haciendo posible la descarga desde muchas ubicaciones que no son administradas por una organización se forma un internet más resistente, es decir, si un servidor se cae o recibe un ataque, se pierde la información contenida pero con IPFS la información estará siempre accesible.

  • Permanencia de datos. Según algunos estudios la vida media de una página web es de unos 100 días. Esto es difícil determinar con exactitud pero lo que sí sabemos es que un error en un servidor, el abandono del mantenimiento o una mala redirección puede hacer que el contenido se pierda. Sin embargo, la tecnología IPFS promete conservar todas las versiones de sus archivos y hacerlos perdurables en el tiempo.

  • Mayor rapidez y menos costes. Con el HTTP cuando queremos acceder a un archivo o a una web, nos traemos todo el contenido de una vez del servidor (un servidor que a veces puede estar en otro continente). Con IPFS el contenido se puede almacenar y servir muy cerca del usuario. Esta cercanía y fragmentación permite distribuir de manera eficiente grandes cantidades de datos sin duplicación y suponiendo un gran ahorro en costes (hasta un 60% de ahorro de ancho de banda para vídeo).

A pesar de sus ventajas también tiene todavía muchas incógnitas por resolver para convertirse en un sistema de uso global. Seguiremos atentos a esta y otras tecnologías que posiblemente cambien para siempre la manera en que navegamos y usamos internet.

Fuente: https://ipfs.io/

– Marcos Loureiro –

Web developer