La fecha de caducidad establecida por Google para la cookie de terceros en su navegador Chrome para 2022 ha acelerado la búsqueda de un método alternativo que logre alcanzar a los usuarios con publicidad personalizada. Con la muerte de la cookie de terceros, ahora podemos marcar el comienzo de una nueva era de marketing moderno que no solo respeta la privacidad de sus clientes potenciales, sino que le otorga datos, compromiso y alcance superiores para ofrecer un marketing mejorado.

Desde Adform plantean una solución de first-party que aprovecha las capacidades del Full stack para permitir trabajar con una variedad de ID y volver a conectarse con los usuarios de Safari y Firefox. Los Publishers llegan a ver un aumento en los ingresos de hasta un 20%, mientras que los anunciantes experimentaron un increíble aumento de 2 veces en la tasa de CTR (datos suministrados por Adform). Y que actualmente están impulsando con la adopción de Publishers locales. 

Por su parte, Google ofrece servicios similares desde sus soluciones de Campaign Manager y Video&Display 360, ambas dentro de su plataforma Full stack, que permiten aglutinar datos e identificadores first-party de publishers y anunciantes. Además de las ventajas planteadas por Adform este nuevo contexto y tecnología afianza el camino para un ecosistema digital donde se puede maximizar los ingresos de los publishers y una mayor eficacia de compra de publicidad por parte de los anunciantes. Incluso, teóricamente, garantiza el cumplimiento de las normas de privacidad lanzadas como la RGPD o la CCPA y que serán más fáciles de cumplir. 

Con la información compartida por medios y anunciantes, se abre la puerta a una mejor medición de las impresiones y a una mayor trazabilidad del empleo de los datos. Se aumenta así la transparencia en el flujo y se consigue minimizar discrepancias, responsabilidad, tarifas ocultas, arbitraje y fraude publicitario, al tiempo que se reduce en gran medida el riesgo de fuga de datos.

-Antonio Sanz-

 Performance Manager